La obra, está compuesta de dos partes: el monumento "el Negrillón" y el parque de "el Atrio".

El grupo escultórico "El Negrillón" se realizó sobre un proyecto del artista José Antonio Santocildes-Sutil por el mismo y por voluntarios de la localidad. Tras el desenterramiento y la limpieza de las raíces y tronco del árbol y el afianzamiento de las ramas del mismo, el artista esculpió en sus ramas los personajes y elementos más importantes de la historia, la cultura y el folclore del pueblo:

  • Una "Velilla" o torre de comunicaciones, como origen del pueblo La imagen de San Roque, patrón de la localidad. La escena de la aparición de la Virgen del Camino al pastor de Velilla Alvar Simón Gómez, ocurrida en 1505 (dos esculturas).
  • Los "guirrios" del carnaval de Velilla (tres esculturas).

El parque "el Atrio" consistió en la modificación del jardín existente junto al negrillón incorporando aquél a éste. Inspirándose en la arquitectura tradicional de la zona, se reemplazaron las vallas metálicas que cerraban el jardín prolongado una pared de canto rodado (conocida localmente como "barrada") existente en uno de los huertos de las inmediaciones.

En la misma se practicaron tres accesos al parque; en dos de ellos se recrearon los voladizos típicos de las entradas a los portales de las viviendas y de los huertos; en el tercer acceso, y con objeto de conseguir una entrada más amplia que permitiera el paso de vehículos a las huertas de la parte posterior del parque, se instaló una gran "cancilla" como las existentes en las huertas de la localidad. Desde la entrada principal hasta el monumento se construyó una calle empedrada de cantos, reproduciendo los dibujos habituales de los corrales del pueblo.

Durante el desenterramiento de las raíces del negrillo, y como ya se sospechaba por las referencias de los vecinos, bajo las mismas salió a la luz un conjunto de tumbas pertenecientes a un cementerio existente en el lugar; tumbas construidas con cantos rodados tomados con arcilla, que presentaban un hueco en la cabecera que les daba un aspecto antropomorfo y, según parece, tenían una cobertura de tejas de esquisto o pizarra. 1,80m. de longitud y 60 cm. de anchura, y su morfología parece común a prácticas funerarias principalmente medievales, lo que apunta a la existencia de un cementerio de tal época en la zona, ligado al edificio religioso.

El que las tumbas se encontraran bajo las raíces del negrillo indica que son anteriores a él, lo que permite fechar con más exactitud la antigüedad del pueblo, puesto que, según el estudio realizado por el biólogo José Luis Baños González, el árbol tendría una edad de ochocientos años. El cementerio podría datarse, por tanto del siglo XI o XII.

PATRIMONIO MONUMENTAL

ARQUITECTURA POPULAR

Las Iglesias de Azadón, Secarejo, Villarroquel y Velilla. Se trata de construcciones antiguas con singulares espadañas de piedra que podrían ser aun más antiguas que los edificios de las propias iglesias, especialmente las espadañas de Azadón y Villarroquel que bien podrían datar de los Siglos XI o XII. La iglesia vieja de Velilla de la Reina, construcción de 1657, conserva una interesante portada de sillería barroca.

La Vivienda Tradicional. En todas las localidades del Municipio aún se conservan viviendas tradicionales de la comarca. La construcción suele ser de piedra, tapial y adobe y la distribución de las mismas se realiza entorno al corral.

Los Molinos. En el Municipio se conservan, en buen estado, tres molinos harineros particulares. Uno situado en una presa del río Luna, en Villarroquel, que tenía aserradero y otros dos situados en presas del Órbigo: el de Azadón y el ubicado en la histórica Presa Cerrajera, en la localidad de Alcoba de la Ribera.

ESCULTURA: RETABLOS E IMÁGENES DE LAS IGLESIAS

Iglesia de Alcoba de la Ribera. Retablo barroco prechurrigueresco (1.738), con interesantes policromías.

Iglesia de Azadón. Retablo barroco prechurrigueresco. También hay un Cristo crucificado del S. XIV y una curiosa imagen barroca de Santiago Peregrino.

Iglesia de Cimanes del Tejar. Retablo barroco rococó (1.749), con un Salvador Románico en lo alto del retablo central que el pueblo confunde y denomina Santa Eulalia.

Iglesia de Secarejo. Retablo barroco prechurrigueresco. Imagen de Santa Catalina, románica de transición al gótico, S. XIII, que visten túnica y manto de las doncellas romanas y portan en su mano izquierda la rueda de púas aceradas que fue instrumento de su martirio.

Iglesia de Velilla de la Reina. Retablo mayor barroco (1.657). Además existe una pequeña imagen que popularmente se conoce como Santa Lucía, aunque realmente se trata una imagen románica popular de la Virgen Reina, que posteriormente se convirtió en Santa Lucia sustituyéndole el niño por una bandeja con unos ojos.

Iglesia de Villarroquel. El retablo se recompuso en el S. XVII o XVIII aprovechando dos pinturas de un antiguo altar de S. Miguel, del S. XVI, que pueden ser del grupo del pintor Rodríguez de Solís. Son interesantes otras cuatro tablas del XVII o XVIII, de autor local copiando modelos italianos, que narran misterios gozosos de la Virgen. Imagen de Santa Catalina románicas de transición al gótico, S. XIII en el altar mayor, repintada en el XVIII.

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